Usos adolescents de les xarxes socials i d’altres TIC. Relació, connexió… Addicció?

Deixo la presentació que acabem de fer avui a l’Espai Compartir dels Maristes. Es desenvolupa a partir d’algunes dades i reflexions l’ús jove i adolescent de les xarxes socials i de l’entorn 2.0 en general.

Gràcies per haver-nos convidat. Una gran estona amb una molt bona gent!

Una entrevista a la Terrassa sobre el consum adolescent de cànnabis

Deixo l’entrevista que m’han fet avui a la Terrassa del 9TV sobre el consum adolescent de cànnabis.


Clica aquí per veure l’entrevista

Crisis y planes de prevención: compatibles y necesarios

Octubre de 2010
Publicat a: lasdrogas.info
http://www.lasdrogas.info/index.php?op=InfoOpinion&idOpinion=331

Es época de crisis. Se conoce que en situaciones de dificultades surgen efectos colaterales. Recortan en sanidad y asuntos sociales. Peligran muchos proyectos bajo el pretexto de que son poco eficientes y económicamente inviables, por lo que prescindibles. Y los proyectos relacionadas con la prevención y el consumo de drogas no están exentos de esta realidad.

Es necesario defender la idoneidad del trabajo en prevención. Y deben prevalecer proyectos enmarcados en una estrategia global de intervención. Los planes comunitarios de prevención en el consumo de drogas (a partir de ahora, PCPD) son y deben continuar siendo las herramientas que condicionen dicha intervención. Sean del campo que sean (del sector social, sanitario, etc.); toquen el territorio que toquen (municipal, provincial, etc.); trabajen con la población que trabajen (adolescencia y juventud, exclusión social, etc). Y más ahora cuando abundan ejercicios de escaparate -cara a la galería- por delante de otros quizás más discretos pero efectivos.

¿Qué y para qué un Plan Comunitario en el consumo de drogas?

El Plan Local Comunitario de Drogas es la herramienta que define el marco global de la intervención en el consumo de drogas para el período de tiempo que éste determine, en un territorio concreto. Finalizando con un proceso de revisión, evaluación y consecuente actualización para su continuación. Además, debe ser el documento marco de intervención que proponga una estructura organizativa y de funcionamiento que permita implicar a diferentes áreas del territorio, ordenar toda la labor que ha realizado y está realizando, al mismo tiempo que ofrecer nuevas propuestas para la intervención.

Los tres grandes pilares del trabajo que deben promoverse desde un PLCD:

  • Potenciar el desarrollo de los mecanismos de prevención, información, asistencia, tratamiento e inserción necesarios para un abordaje integral del consumo de drogas.
  • Definir un contenido teórico y técnico que defina la filosofía básica y global de la intervención.
  • Promover una metodología de trabajo que favorezca el trabajo conjunto, la coordinación de recursos y la participación comunitaria.

Sus grandes retos serán:

  • Coordinar y estructurar los diferentes ámbitos que influyen y pueden tener relación con el consumo de drogas.
  • Consensuar y proporcionar las líneas de trabajo.
  • Continuar con el trabajo que ya se está realizando en el territorio, y que funciona.
  • Favorecer dinámicas generadoras de participación, implicación e innovación.

Trabajar con objetivos a partir de unos criterios

La propuesta de un plan de acción para el abordaje del consumo de drogas -y otras conductas asociadas- debe constituirse como un elemento de referencia del trabajo en la materia en el territorio, que sistematice un plan de trabajo que ayude a desarrollar los siguientes objetivos:

  • Protocolarizar y promover el trabajo conjunto relacionado con drogas de del ámbito profesional y comunitario del territorio.
  • Conocer la realidad del consumo de drogas en el marco sobre el que se va a trabajar.
  • Sensibilizar sobre el tema de las drogas, y de su prevención.
  • Dar respuesta a situaciones relacionadas con el consumo.
  • Proponer intervenciones y actividades preventivas.
  • Proponer recursos y servicios útiles de orientación y asesoramiento para quien lo desee y / o necesite.

El trabajo preventivo debe tener como pilares de su desarrollo: una fuerte carga social, educativa, comunitaria y de promoción de la salud. Por este motivo, el PCPD debe responder a los siguientes criterios:

  • Que promueva el respeto y sensibilización hacia el tema y los problemas asociados.
  • Que aborde las drogas desde su globalidad teniendo en cuenta las características locales.
  • Que resulte de utilidad.
  • Que favorezca la participación y trabajo conjunto.
  • Que utilice elementos innovadores, ligados, sobre todo, con las Tecnologías de Información y Comunicación.
  • Que sea (in)formativo para el territorio.

No sólo es intervencir para los ciudadanos

En el desarrollo de planes comunitarios a menudo nos olvidamos de observar y trabajar “más allá” de los usuarios -y profesionales referentes- con los que compartimos tiempo y acciones. Debemos ser conscientes que muchos cambios pasan por la asunción de responsabilidad entre los diferentes agentes comunitarios (políticos, técnicos y ciudadanos), así como en la revisión de las estructuras internas de funcionamiento.

En este sentido, habrá que garantizar la información oportuna al conjunto de órganos políticos y servicios técnicos sobre la puesta en marcha de la iniciativa, así como la definición de la organización y estructura que favorezca el trabajo conjunto.

A la vez, se les debe pedir: (1) liderazgo, confianza y consenso político; (2) equipo técnicamente capaz de desarrollar el plan; y (3) dotación presupuestaria (propia y supraterritorial).

Disponer de un posicionamiento teórico y filosofía clara de intervención

Un plan comunitario no es neutro. Persigue el cambio y la transformación social. Sus acciones tienen consecuencias. Por lo que es necesario dejar claro cuáles van a ser los principios que dotarán de contenido teórico y subjetivo a la intervención. Dejamos algunos para la reflexión y el debate.

  • La prevención cómo proceso continuo y no basado en actividades aisladas. Entendemos que el trabajo preventivo se debe trabajar continuamente y desde diferentes ámbitos y enfoques. Evitando las intervenciones que aparecen y desaparecen.
  • La reducción de riesgos y daños como punto de partida de la intervención. O dicho de otro modo: los proyectos de prevención no pueden tener como primer y único objetivo la abstinencia.
  • Probablemente los resultados de la intervención sean difíciles de evaluar a corto plazo. La prevención del consumo de drogas tiene dos grandes handicaps: poca evidencia científica y difícil evaluación. Existen buenas prácticas que dejan entrever que un buen trabajo evitará muchos problemas en un futuro. Y todas ellas suelen estar enmarcadas en planes comunitarios de prevención (por lo que no son actividades aisladas).
  • Aunque la prevención pueda o quiera intuir las consecuencias a medio o largo plazo, trabajaremos desde situaciones cotidianas vinculadas al presente. Dejarse llevar por la sensación de urgencia no suele presentar resultados favorables.
  • Debemos adaptar las intervenciones a las realidades y necesidades propias de aquellos a quienes nos dirigimos. Hablando un lenguaje cercano. Será necesario establecer líneas de actuación diferentes en función qué consumo o qué postura se tiene hacia las drogas. Partiendo de la realidad propia de aquellos a quienes nos dirigimos y no de la nuestra.
  • No se trata de una intervención rígida. El “día a día” y la propia dinámica de trabajo puede provocarnos cambios de rumbo y planteamientos diferentes o los inicalmente establecidos. Por lo que los PCPD deben tener capacidad de (1) sensatez -apelarán al sentido común- y (2) flexibilidad -siendo capaces de modificarse según la realidad; con capacidad de adaptación-.
  • Aunque exista la figura de referentes en la intervención en drogas, la propuesta es mantener un equipo de trabajo. Hay que tener presente:
    – La integración institucional.
    – La coordinación de recursos.
    – La elaboración de un mapa de necesidades común y compartido.
  • Nos permitirá trabajar diferentes ejes de intervención desde un mismo colectivo:
    – Individual: ofreciendo servicios de atención personalizada.
    – Grupal: incidiendo en todo el colectivo.
    – Comunitario: sensibilizando y fomentando cohesión y participación.
  • Especial énfasis en la población joven y adolescente del municipio, entendiendo que:
    -Los primeros consumos se instauran en estos ciclos de edad.
    -Es la etapa de la construcción crítica de la propia identidad.
    -Se asimilan y se conocen muchas pautas y normas de funcionamiento sociales: hacia uno mismo y el entorno.
    -Nos permitirá incluir a buena parte de la comunidad, formalizando su vertiente socializadora y educativa: familias, centros educativos y otros agentes comunitarios.
  • Las intervenciones se centrarán sobre todo en las sustancias más cercanas o instauradas. Empezaremos por trabajar lo más cercano para después poder traspasar a sustancias y realidades futuras o lejanas, o lo que es lo mismo: para poder trabajar sustancias lejanas necesario haber priorizado las próximas (por ejemplo, en el trabajo con adolescentes, jóvenes hablamos básicamente de alcohol y porros).
  • El tema drogas permitirá trabajar aspectos que van mucho más allá de los efectos de las sustancias y las adicciones. Entendemos la prevención en el consumo de drogas como un medio -y no como un fin- para trabajar otros aspectos: la responsabilización, el respeto, la aceptación de límites, la prudencia …Sobre todo se trabajarán actitudes que luego pueden ser útiles para otras cosas de la vida.
    Potenciarán una postura crítica hacia lo que coloca y descoloca (consumismo, publicidad …)
    Fomentarán una actitud de prudencia.
  • Alejarse de posicionamientos paternalistas y posturas neutras. El tema drogas es suficientemente serio para ser tratado de manera adulta y desde la responsabilización.
    La experiencia con drogas -y sobre todo con consumidores- nos ha enseñado que los típicos discursos antidrogas no llegan a los jóvenes ni les son útiles,
    Nuestro posicionamiento no está reñido con respetar la libertad de cada uno para hacer y decidir.
  • Especial énfasis en la revisión y evaluación. Tenemos que revisar el trabajo hecho.
    Por lo que revisar, y si se puede -en la medida de las posibilidades- evaluar todas las intervenciones. Estableciéndose los indicadores e instrumentos de evaluación.

Firmado: Jordi Bernabeu Farrús
(Servicio de Salud Pública, Ayuntamiento de Granollers)

Protocolo para citar este artículo: Bernabeu Farrús, Jordi. Octubre de 2011. Crisis y planes de prevención. Compatibles y necesarios.

Mestres autoritaris

Carta a La Vanguardia. 19/10/2011
http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20111019/54233374794/mestres-autoritaris.html

Ens trobem davant la proposta de la Conselleria d’Ensenyament d’atorgar rang d’autoritat legal als docents dels nostres fills. S’apel·la a la manca de límits dels nois a les escoles, a la poca capacitat educadora de la nostra societat, etcètera. De fet, són freqüents els missatges que ens arriben darrerament que reivindiquen més jerarquia. Ens parlen de permissivitat i demanen altivament recuperar la cultura de l’esforç.

Em fa la sensació que poc impera l’autocrítica i que cada vegada pequem més, en el marc educatiu, de ser excessivament conservadors. Si bé és cert que sovint ens manquen rumbs, no oblidem que recuperar o construir discursos d’escàs contingut ens pot provocar falses esperances.

Tres breus reflexions: no s’esforçaran perquè un altre els ho imposi. Calen objectius clars, motivadors i certament il·lusionants perquè un justifiqui el seu propi esforç. Potser ens haurem de replantejar el nostre model com a educadors. I així, proposar quelcom més connectat entre les nostres pretensions i les seves expectatives.

Jordi Bernabeu Farrús
Centelles

Visions adolescents sobre la marihuana

Visions adolescents sobre la marihuana
Vuit entrevistes a adolescents sobre el seu consum i el del seu entorn

Document elaborat per: SobreDrogues.net
Granollers_Acció Municipal en el consum de drogues
Servei de Salut Pública i Consum – Ajuntament de Granollers
Descarrega’t el document en pdf clicant aquí

Han participat:
Jordi Bernabeu Farrús.
Psicòleg i tècnic del Servei de Salut Pública i Consum
Sandra Anguita Moreno. Llicenciada en Psicologia. Ha realitzat les pràctiques al Servei de Salut Pública durant el curs 2010-2011
Daniel Mancera Martínez. Integrador Social. Estudiant d’Educació Social. Ha desenvolupat un Pla d’Ocupació al Servei de Salut Pública durant el 2010
I les 8 persones que pacientment s’han deixat entrevistar
Els agraïm el seu temps i la seva paciència

Protocol per a citar aquest text:
Bernabeu, J, Anguita, S, Mancera D. Visions adolescents sobre la marihuana. SobreDrogues.net. www.sobredrogues.net/visionsadolescents. Setembre de 2011.

Aquest text es planteja exposar elements concrets de diferents realitats sobre el consum adolescent de cànnabis, alhora que pretén aportar qüestions per a la reflexió i posterior intervenció. Està permesa, i vivament aconsellada, la reproducció total o parcial d’aquests continguts. L’única condició és que figuri primer el nom dels autors i després el de tots els qui hi hagin introduït comentaris i/o millores. Totes les còpies han de portar aquesta nota de copyleft.

Descripció tècnica

El Servei de Salut Pública treballa, des de fa anys, en la prevenció dels usos de drogues entre la població general, amb especial èmfasi a la població jove i adolescent. L’any 2007 es posa en marxa l’estratègia municipal Granollers_Acció Municipal en el consum de drogues 2007-2010. I en aquest marc es creen -entre d’altres- dos serveis que permeten un apropament al col·lectiu adolescent consumidor: (1) el Servei Municipal d’Informació i Assessorament sobre Drogues; i el (2) Programa de Mesures Alternatives per a menors sancionats per consum de drogues1.

A partir de l’experiència d’aquests dos Serveis hem realitzat diferents entrevistes obertes a adolescents i joves amb la finalitat de conèixer la realitat que envolta als adolescents consumidors de cànnabis.

Característiques dels adolescents entrevistats

S’ha entrevistat individualment, en el nostre servei, a vuit adolescents d’ambdós sexes d’edats compreses entre 15 i 18 anys. S’ha aprofitat els usuaris que assisteixen al programa de mesures alternatives per sancions relacionades amb el consum de drogues. Tot i que som conscients que això pot provocar un biaix en determinades interpretacions, hem valorat que la seva realitat propera al consum i a determinades experiències pot ser-nos de gran utilitat.


Caracerístiques dels entrevistats

És un grup clarament inserit en la dinàmica de vida juvenil que fa del temps lliure i el cap de setmana el seu punt d’identitat i referència. Amb consums vinculats, bàsicament, a l’alcohol i cànnabis. Tot i que la majoria no tenen el graduat, i aspiren a inserir-se en el mercat laboral, són conscients de part de les dificultats d’aquest procés d’inserció.

Què s’ha tractat i sobre el que han parlat

Se’ls ha preguntat sobre les seves pràctiques, impressions, percepcions, etc. Utilitzant l’estructura següent4:

  • Inici del consum
  • Hàbits i maneres
  • Context
  • Finançament
  • Conseqüències del consum
  • Efectes
  • Percepció de riscos
  • Conductes de risc
  • Reacció de l’entorn
  • Consum de tabac i alcohol
  • Altres substàncies
  • Propostes
  • Valoració dels referents

Guió de l'entrevista

Aquest text no vol convertir-se en un estudi. Només es planteja exposar elements concrets de diferents realitats sobre el consum adolescent de cànnabis, alhora que pretén aportar qüestions per a la reflexió i posterior intervenció.

Resum de les entrevistes

A continuació us extraiem un resum de les vuit entrevistes realitzades.

Inici del consum

L’edat d’inici en el consum de cànnabis oscil·la entre els 13 i els 16 anys.

Tots comencen a fumar amb els amics, al carrer i durant el temps lliure.

Existeixen diferències a l’hora d’analitzar la primera experiència: la majoria parla en positiu, i les referències negatives tenen a veure, principalment, amb el gust de la maria (“em picava”). Tot i això, cap d’ells va sentir malestar la primera vegada que va consumir.

Els motius d’aquest primer consum tenen a veure, bàsicament, amb la curiositat. Pocs al·ludeixen a la pressió de grup.

Reconeixen que no tenien prou coneixement de la substància en aquell moment.

Hàbits i maneres

Respecte el què fumen (haixix o marihuana?) la tendència és fumar marihuana barrejada amb tabac. Excepcionalment l’han consumit menjada, i molt eventualment han fumat amb altres estris tipus catximbes o bongs. Tot i que coneixen aquests instruments i el seu funcionament.

La tendència a fumar marihuana està molt per sobre a la de fumar haixix. No hi ha cap dels entrevistats que només consumeixi haixix exclusivament.

La meitat fumen a diari i l’altra meitat mostra patrons de consum diferents: (1) només quan surt de festa, (2) 3 o 4 porros a la setmana i (3) només els caps de setmana (no cal que estiguin “de festa”).

La majoria afirma fumar amb més intensitat durant les vacances. Així com també reconeixen períodes de més intensitat als inicis del consum.

Una gran majoria afirma que ha tingut períodes d’abstinència. I apel·len a dios grans motius: voluntàriament -bàsicament per sentir-se “avorrits” del consum- o per imperatiu -després d’una multa per consum-.

Cap dels entrevistats practica l’auto-cultiu i tots compren a venedors o amics.
Tots ells coincideixen en què cada vegada es més fàcil comprar.

El motiu que exposen per seguir fumant és generalment: “perquè els agrada”. Tot i no transmetre la idea d’estar “enganxats” sí que reconeixen dificultats per no consumir i manifestar-se abstinents en determinades ocasions.

Context

Els llocs per fumar són variats: des de cases a locals, passant pel carrer, parcs, places, etc…

La majoria de vegades fumen acompanyats (amb els amics). Però afirmen que alguna vegada fumen sols.

Quan fumen sols ho fan abans d’anar a dormir.

Tots els entrevistats perceben una gran quantitat de fumadors de cànnabis a la ciutat de Granollers. La majoria coincideix en què hi ha una heterogeneïtat de fumadors. Un afirma que els joves de 15 a 16 són els que més fumen i un altre els de 13 a 14 anys.

La tendència és fumar amb companys de la mateixa edat, tot i que a vegades es barregen edats.

Afirmen que a major edat es fuma més a nivell privat i quan un és més jove s’utilitza més el carrer i es consumeix més amb el grup.

Quasi tots els entrevistats identifiquen espais de la ciutat de Granollers on es consumeix més. Aquests espais i llocs es troben a les afores de la ciutat i en barris concrets.

Finançament

La despesa mitjana es de uns 10€ i 20€ cada quinze dies. La majoria ho rep dels pares. Qui treballa utilitza els ingressos per finançar-se el consum.

Conseqüències del consum

Gran part dels entrevistats manifesta haver tingut algun tipus de problema relacionat amb el consum de cànnabis. Els més comentats: baralles, expulsions de l’institut i discussions amb la família.

Tots d’ells han tingut problemes legals relacionats amb el consum que els ha comportat una sanció administrativa per fumar a la via pública o per tinença de cànnabis. Tot i això, es viu com a bastant tolerant el paper dels cossos de seguretat.

Efectes

Coincideixen en destacar l’efecte principal del cànnabis com a tranquil·litzant -rel·laxa-.

No obstant això, quan reflexionen sobre els efectes es destaquen molts viscuts com a negatius: falta de concentració, pèrdua de memòria, baixades de tensió -marejos-, vòmits, agressivitat, risc de desenvolupar alguna malaltia mental.

En destaquen de positius: la hilaritat, el caire social de l’acte de fumar, l’ajut a l’hora de conciliar el son, la gana que entra i com quelcom divertit per se.

Quasi tots reconeixen que el lloc i la situació influeixen en els efectes que senten al consumir. Pel que el context determina l’experiència.

Percepció de riscos

Quasi tots els entrevistats reconeixen riscos, separant els de tipus psicològic i físic. Un dels entrevistats afirma que el consum de cànnabis no comporta riscos. I només un, tot i ser un problema freqüent per ells, reconeix que existeix un risc legal a l’hora de consumir.

La majoria dels entrevistats reconeix que alguna vegada s’han sentits “atrapats” pel consum de cànnabis. Això és: amb dificultats per deixar-ho voluntàriament, condicionant la seva activitat al consum, “avorrits”, “saturats”, etc.

Conductes de risc

Destaquem els següents punts:

Tots els entrevistats han estat en horari lectiu sota els efectes del cànnabis.
També ho han estat treballant o conduint (motos o amb algun conductor “fumat”).
Quasi tots els entrevistats han sofert baixades de tensió (“pàl·lides”) o marejos per haver consumit cànnabis.
Tots els entrevistats han tingut relacions sexuals sota els efectes del cànnabis. En aquest sentit, hi ha qui ens afirma que el consum “no afecta per res” en les relacions. La resta, de fet la majoria, en canvi, afirma que les relacions son millors i més plaents.

Reacció de l’entorn

Els pares de la majoria dels entrevistats saben que el seu fill o filla fuma i la majoria mostren rebuig i no aproven aquesta conducta.
Una gran part dels entrevistats afirma que els seus professors a l’institut saben que fumen.
Tots els entrevistats tenen amics que també fumen.
En alguns casos alguns amics els demanen que deixin de fumar.
La meitat dels entrevistats afirma que alguna vegada els companys i/o amics els han avisat i alertat per les seves pràctiques de consum (bàsicament freqüent i “intens”).
Quasi tots els entrevistats afirma que els que no fumen han pres la decisió correcta i ho valoren molt positivament.
La meitat dels entrevistats es relaciona només amb persones que consumeixen.

Consum de tabac i alcohol

Tots els entrevistats han consumit tabac i alcohol.
L’edat d’inici de consum de tabac oscil·la entre els 10 anys -el cas més extrem- i els 15 anys. I la d’alcohol entre els 12 -essent excepcional- i els 16 anys.
La majoria d’ells valora negativament la primera vegada que va consumir tabac i alcohol. Apel·len a que el gust no els va agradar.
Tot i això, tots continuen consumint tabac i alcohol.
Tots tenen una opinió negativa tant del tabac com de l’alcohol. Destaquen les conseqüències negatives del consum abusiu d’alcohol.

Consum d’altres substàncies

Només un dels entrevistats ha consumit altres substàncies. I es tracta de cocaïna i derivats de les anfetamines, mdma o speed. En canvi la resta no.

Les barreges més habituals de substàncies solen ser de cànnabis i alcohol.

La meitat dels entrevistats creu que el cànnabis els ha facilitat haver-se iniciat en el consum d’alcohol i tabac. Els altres, no.

El consum de substàncies tipus cocaïna, mdma, etc. es viu com a quelcom problemàtic i afirmen sentir-se ferms en la decisió de “no consumir-ho”.

Propostes d’informació i d’actuació

Molts dels entrevistats creu que s’informa adequadament sobre els riscos i les conseqüències del consum de cànnabis. Tot i que també creuen que no és suficient. Destaquen que haurien de fer-se més xerrades i portar a més persones i més variades als centres d’ensenyament. Es demana la figura del “consumidor” o “persona que hagi passat pel tema”.

Tots creuen que el consum de cànnabis a nivell adult es troba normalitzat: s’accepta i existeix relativa permissivitat. També opinen que existeix la creença adulta de que el cànnabis porta a provar altres substàncies.

La majoria dels entrevistats manifesta que el cànnabis hauria de ser una substància legal i que haurien de rebaixar-se l’import de les sancions.

Valoració dels referents

Es coneix el Servei Municipal d’Informació sobre Drogues -no amb aquest nom- per les actuacions que es fan a la ciutat. La majoria per les xerrades a instituts i escoles i també com a via de mesures educatives alternatives quan existeix una sanció administrativa.

Es valora el coneixement al professional que hi ha darrere més que el propi Servei.

La valoració del servei per part dels entrevistats és, per norma, positiva. La majoria dels entrevistats manifesta que la feina que es fa des de el Servei els agrada. Sobretot pel que fa a l’estil i el missatge. Tot i això, hi ha qui no li reconeix utilitat o -directament- no li agrada.

La majoria saben quines són les funcions d’aquest. I coneixen la feina que es fa. Desconeixen l’existència d’una web d’informació municipal (tot i no anar dirigida a quest sector d’edat).

Tenen referència amb el professional via xarxes socials (bàsicament Facebook). A través del seu perfil personal (no professional). I també per companys en comú. Els centres d’ensenyament apareixen com a nexe comú5.

Davant la possibilitat de proposar noves intervencions, es proposa:

  • Xerrades individuals
  • Avançar l’edat de les xerrades i fer-les més lúdiques
  • Exportar-ho a altres municipis

Si un consum presentés problemes, acudirien al nostre servei -si pot ser acompanyat d’algun amic- o bé als amics. I difícilment, -almenys a l’inici- acudirien a un familiar.

Conclusions i conseqüents reflexions

El consum adolescent té a veure, com molt bé indiquen el propis protagonistes, amb qüestions que tenen a veure amb la seva realitat: (1) el grup, (2) el carrer i (3) el temps lliure. Ho viuen com a quelcom positiu (almenys, en la seva essència). I les primeres experiències no són excessivament problemàtiques. De fet, al contrari, generen bon record.

  • En l’adolescència, l’inici en el consum de cànnabis pot assenyalar l’assoliment i entrada a aquest període d’edat. I ens ha de preocupar, en la mesura que parlem d’edats en les quals la persona està en un període evident de maduració. Ara bé, no és l’element central dels seus problemes i de les seves dificultats. Cal fugir de discursos simplistes. La fulla de Maria no ha de fer ombra a problemes més greus i seriosos dels joves i adolescents.

El consum es dóna majoritàriament en grup. Al carrer. I durant el temps lliure. Són conscients que, quan comencen, no saben gaire el que fan. Però això no condiciona la decisió. S’allunyen d’aquella idea adulta què afirma que és el grup d’iguals el que “pressiona” perquè s’iniciïn en aquesta pràctica. Apel·len a la curiositat (és a dir, les “ganes de provar-ho”) com a motiu principal.

  • És possible que més que pressió de grup haurem de parlar d’influència social. Si posem una qüestió de moda –i la Marihuana, n’està -, tenim més risc de cridar l’atenció que no pas de dissuadir els potencials consumidors. Per això tinguem present que la discreció –que no passotisme o tolerància- és una bona manera d’educar i d’intervenir.

Fumen bàsicament marihuana. El haixíx es viscut com quelcom de baixa qualitat, passat de moda i poc estés. Si bé no agrada barrejar tabac amb marihuana (per allò de què el tabac “adultera”) la majoria -per evitar efectes intensos- acaba fent-se els porros barrejats amb tabac.

Fumen en llocs variats però amb un denominador comú: la via pública. L’ús de locals privats o cases d’algú s’intensifica a mesura que es fan grans i deixen de ser adolescents.

Gairebé sempre fumen acompanyats (amb amistats de la seva edat). Tot i que a vegades s’indica que es fuma sol. Sobretot per conciliar el son.

Tots tenen amics i/o coneguts que consumeixen. I reconeixen que en alguns casos hi ha amics que els demanen que es moderin o abandonin el consum. I agraeixen aquests “tocs d’atenció” si venen de persones properes.

  • Les seves fonts d’informació principals no són les revisions científiques, les publicacions sobre drogues, ni els articles de premsa. Al contrari, la pròpia experiència i la de persones conegudes (i properes al grups d’iguals) condicionarà el seu consum i la seva regulació.

Tot i que no per fumar un sempre es relaciona amb consumidors, sembla que per associació natural els consumidors s’acabin relacionant entre sí. Més que no pas amb no fumadors. Encara que existeix respecte. Una qüestió interessant per a pensar i donar-li voltes: ens comenten que aquells que no fumen han près la decisió correcta i ho valoren molt positivament.

Coneixen en quins espais de la ciutat es dóna el consum. I en quins hi ha més vigilància i control policial.

En fan un consum regular -freqüent i habitual-. Això és, per alguns, a diari; per d’altres, per caps de setmana, vacances i festes. Aquesta regularitat, en tots els casos, s’intensifica durant els caps de setmana i els períodes de vacances.

Tots són conscients que necessiten períodes d’abstinència. Però no tots són capaços de tenir-los.

Saben que el consum pot generar saturació: “quedar-se atrapat”. I és en aquests casos quan més dificultats tenen per deixar-ho.

  • L’imperatiu (“deixo de fumar durant un temps a partir de la multa”) és una pràctica que des del nostre Servei sovint s’utilitza per fer reflexionar sobre la necessitat de descansos en el consum. El feedback després ens diu que veuen les coses diferents mentre s’està abstinent.
    De fet, l’unica resposta no ha de passar per ensenyar-los a conseguir l’abstinència, sinó per fer un bon ús de la prudència, la conseqüència i el sentit comú (“comú?”). A més, podem aprofitar per educar i potenciar el sentit crític com a bona manera de fer front al consum –de tot, no només de cannabis-, autèntica pedra filosofal de l’adolescència. Pel que estarà bé “vendre” l’abstinència com una de les millors eines per evitar-se problemes. I no, en canvi, l’única, i punt. Doncs negarem una realitat present i que seguirà essent.

Compren a amics o venedors a petita escala. I no els consideren traficants ni delinqüents. De fet, comprar marihuana és definida com una pràctica “bastant normal”.

La despesa mitjana és d’uns 25-30 euros mensuals (hi ha qui gasta menys i hi ha qui gasta més). Qui té ingressos, en dedica una part a finançar-se el consum. Però la majoria, que no en tenen, fan ús dels diners que vénen bàsicament dels pares.

Tot i que coneixen persones que cultiven, que s’autoabasteixen i d’algunes que fan negoci amb l’excedent, no practiquen l’autocultiu. Probablement per dos motius: (1) la falta de capacitat adquisitiva per dur-ho a terme; (2) la inicial resistència dels seus pares per tenir-lo a casa.

Els problemes associats al consum més comentats tenen a veure amb tres grans blocs relacionals: (1) el centre d’ensenyament (expulsions); (2) els amics (baralles i discussions); (3) la família (discussions amb els pares).

Tots ells són usuaris del nostre programa de Mesures Educatives. Pel que han tingut problemes legals. Tot i això, defineixen com a “tolerant” o “permissiu” el paper dels cossos de seguretat.

Quan se’ls pregunten perquè fumen, són clars: “perquè agrada”. Es resisteixen a parlar d’”addicció”, tot i reconèixer dificultats per no consumir en determinades ocasions. Coincideixen en destacar el paper “tranquilitzador” o “rel·laxant” del cànnabis. Però entenen i coneixen de primera mà els efectes colaterals: falta de concentració, pèrdua de memòria, baixades de tensió i marejos, vòmits, agressivitat (¿?). I els fa respecte l’associació “consum de cànnabis i presència de problemes de salut mental”.

Tots han estat “col·locats” en algun moment de l’horari lectiu o en la seva feina. I han pujat a motos o cotxes en què el conductor anava sota els efectes de la substància.

  • Caldrà que entenguin que tenen obligacions formals –principalment, acadèmiques- i que han d’aprendre a gestionar el seu temps lliure de manera que no afecti el seu dia a dia. I fer-los veure que madurar empanat, fent un ús dels porros com si d’un activitat extraescolar es tractés – o estant davant d’una pantalla d’ordinador xatejant quatre hores al dia- no és una bona manera de tirar endavant.

Tots ells han tingut relacions sexuals. I els agrada fer-ho sota els efectes del cànnabis. Es viu com a plaent i intensificador de l’experiència.

Han consumit -i segueix fent-ho- tabac i alcohol. Pel que no són exclusivament fumadors de cànnabis. Les edats d’inici són similars. I no sembla haver-hi un patró concret entre amb què s’inicia abans. Tot i això, alguns apel·len a que veuen que quan un es “desfasa” més amb el cànnabis també s’intensifica el consum d’”alcohol”.

De fet, les barreges d’alcohol i cànnabis són presents. I fumar porros sembla que també augmenta la probabilitat per fumar tabac més regularment.

  • El que és evident és la facilitat que té el cànnabis i el tabac, a diferència de l’alcohol, per entrar entre setmana i, per tant, fer-ne un ús més regular i que pot fer interferències amb les seves obligacions.

Per norma, no agraden els primers consums de tabac i alcohol. En canvi, els de cànnabis, sí. I la percepció vers el consum d’alcohol i tabac és més negativa. A l’alcohol li veuen més facilitat per a generar “desfase” i descontrol.

La gran majoria no ha tocat altres drogues tipus mdma, ketamina o cocaïna. I qui les ha tocat està en fase inciàtica. Encara no exsiteix patró de regularitat i ho viu de manera eventual. Ho consideren un tema de persones de més edat. I aquells que ho han fet ho associen a conèixer i moure’s amb entorn i persones més grans que ells.

  • No estem dient que els adolescents no consumeixen aquestes drogues, sinó que probablement entren edats més avançades (joventut més consolidada).

Quan parlen dels seus adults de referència tots ens diuen que les seves famílies saben dels seus consums. I no ho aproven. Tot i resignar-se. Encara que reconeixen que els pares no coneixen amb exactitud les quantitats i regularitats. El mateix diuen que passa exactament amb els seus professors o d’altres professionals de referència (tutors, educadors, etc.).

Tots creuen que el consum de cànnabis a nivell adult es troba normalitzat: s’accepta i existeix relativa permissivitat. I forces persones adultes en consumeixen.

No els agrada dels adults la creença de que el cànnabis porta a provar altres substàncies. Doncs afirmen tenir molt clara la posició de la “barrera” que separa ambdós consums. Inserir-se en el consum d’altres substàncies -coca, mdma, etc- sembla ser un factor que és viu com a quelcom mal vist, allunyat i més associat a persones amb problemes.

  • De fet, és probable que els professionals (mestres, tutors, etc.) tinguin més coneixement del tema que les pròpies famílies.
  • Haurem de ser capaços de substituir la intranquil·litat que suposa el coneixement de determinades maneres de fer –i que suposen un risc -, per la confiança en la eficàcia i competència dels seus recursos. Sense oblidar-nos de la prèvia més important: abans que començar a qüestionar alguns dels seus comportaments, seria bo començar per revisar els nostres.

La majoria dels entrevistats manifesta que el cànnabis hauria de ser una substància legal. Creuen que es sanciona per recaptació i que haurien de rebaixar-se l’import de les sancions.

  • Més enllà de la consideració legal del cànnabis, el que és evident és l’oportunitat que ens brinden les mesures educatives alternatives a menors sancionats per consum o tinença per apropar-nos a aquest col·lectiu i proposar, plantejant-los una proposta de treball sensata -que parteixi del sentit comú-, útil -que els serveixi per alguna cosa- i flexible -adaptada a cada realitat-.
  • Igualment, tampoc caldria esverar-nos davant d’un possible debat sobre la seva regulació legal, mal anomenada legalització, per valorar els pros i contres de la situació actual.

Què en pensen sobre com els formem i informem? Doncs, almenys en el nostre territori, creuen que s’informa adequadament sobre els riscos i les conseqüències del consum. Ho han viscut als seus centres d’ensenyament i formació (PQPI, UECS, etc). A diferència d’aquella idea que ens transmeten a les escoles -”estem cansats que ens parleu sempre d’això”-, aquí ens afirmen que no és suficient (¿?). I diuen que cal fer més xerrades encara que més variades -menys tècnics i policies, i més persones de la seva edat i properes al consum-. Es reclama la figura del “consumidor” o persona que “hagi passat pel mateix”.

Es coneix el Servei Municipal d’Informació sobre Drogues -no amb aquest nom- per les xerrades a instituts i escoles i també com a via de mesures educatives alternatives quan existeix una sanció administrativa. D’altres activitats comunitàries del Servei (sobredrogues.net, xerrades a Centres Cívics, cursos de formació, etc.) no en tenen ni idea. Coneixen -o saben qui és- el professional que hi ha darrere més que el propi Servei.

La valoració del servei per part dels entrevistats és, per norma, positiva. La majoria dels entrevistats manifesta que la feina que es fa des de el Servei els agrada. Destaquen: (1) l’enfoc davant les drogues -normalitzador-, (2) la proximitat i (3) que se’ls tracta de manera “normal” (no com a persones amb problemes de drogues). I valoren que es vengui el Servei com a quelcom d’utilitat. També tenen referència amb el professional via xarxes socials (bàsicament Facebook). A través del seu perfil personal (no professional). I també per companys en comú. Els centres d’ensenyament apareixen com a nexe comú1.

Si un consum presentés problemes, acudirien al nostre servei -si pot ser acompanyat d’algun amic- o bé als amics. I difícilment, -almenys a l’inici- acudirien a un familiar.

  • Més que serveis, pensen en subjectes i veuen a persones. Necessiten adults positius, propers i referents – vinguin del camp professional o personal- que responguin amb confidencialitat i sinceritat a les seves cabòries.

Davant la possibilitat de proposar noves intervencions, ens proposen (1) xerrades individuals -probablement per sortir de la rutina de la xerrada-classe, i entrar en aspectes més concrets de la seva realitat; (2) avançar l’edat de les xerrades i fer-les més entretingudes -nos volen “xapes” ni conferències; (3) exportar el nostre model a altres municipis.

No negarem que aquest últim ens ha sorprès…

La prevenció del consum de cànnabis en l’àmbit familiar

Deixo la presentació feta al Departament de Salut sobre prevenció familiar del consum de cànnabis adolescent.

Sortim?

La Subdirecció General de Drogodepències ha editat el material preventiu “Sortim?”. L’audiovisual l’ha realitzat ARSUFESTA i la guia didàctica l’hem redactat conjuntame amb la Núria Puentes i la Mireia Ambròs.

Font: http://www.gencat.cat/salut/dJordi epsalut/html/ca/dir2178/doc35011.html

I mira l’audiovisual:

Accedeix a la guia didàctica en pdf clicant aquí.
Sortim?

 

 

Pantalles: Game Over?

Deixo la presentació que he fet a les jornades Robo.Tik de Santa Eulàlia de Ronçana orgaitzades pel Programa de Prevenció de Drogues de l’Ajuntament de Santa Eulàlia de Ronçana. Gràcies David Sanitjas i Dani Marín per her-me convidat.

 

La prevenció de les drogodependències a l’infància i l’adolescència

Jornades “Jóvenes y adicciones”. UOC.
12 de febrer de 2011. Barcelona. Seu de la UOC.

Deixo la presentació i els vídeos de la conferència feta ales jornades de la UOC “Jóvenes y adicciones” el 12 de febrer de 2011.

Agrair especialment al Ferran Roig la seva invitació.


Gestión de placeres y riesgos asociados al uso de cocaína esnifada

Deixo el capítol “Gestión de placeres y riesgos asociados al uso de cocaína esnifada” del llibre “Cocaína” publicat pe Col·lectiu Interzona de l’Editorial Amargord aquest 2011.
Gestión de placeres y riesgos asociados al uso de cocaína esnifada – Cocaína (Colectivo Interzona – Editori…

Pàgina 10 de 12« Primera...89101112